Despues de un interminable mes terremoto de estrés, alegrías, tristezas... parece que todo vuelve a la calma. Con una carrera más, un pedazo menos y la rutina perdida encontrada, me he sentado para darle otra oportunidad al blog.
Una habitación humeante de incienso, un té sobre la mesa... vuelvo a la sombra.
